Electra Peluffo

colaboraciones

 




SHEN HUN PO. E. Peluffo
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OCCIDENTE/ORIENTE ¿Atracción Recíproca?. E. Peluffo
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LEJANO ORIENTE EN LA OBRA DE C. DEBUSSY Y G. PUCCINI. Professor H. Urbon
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EL PÓMULO EN MEDICINA CHINA. E. Peluffo
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ZHUANG Zi, EL VACÍO, MINGMEN, TANZHONG. E. Peluffo
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SHEN HUN PO. E. Peluffo - BAJAR VERSIÓN EN PDF

SHEN (energía mental, espíritu, alma...) reside en el corazón, de ahí la importancia del mismo en medicina china, y no sólo en ella. Digamos de paso que esta ubicación no es extraña en Occidente donde para la medicina hermética de Paracelso, la mente se sitúa en la parte más alta de la aurícula derecha.

Shen se alberga en el corazón, y si tenemos emociones que trastornen al corazón nuestra mente perderá armonía. Es una de las razones por las que los taoístas buscaban liberarse de las emociones para controlar un Shen fuerte. También el hígado participa ya que es el encargado de armonizar las emociones y tampoco se puede separar Shen del cerebro que es el órgano extraordinario que controla la mente, otro nombre para Shen.

En acupuntura, cada víscera se caracteriza por una tendencia a una acción específica, que la diferencia de las otras y define así su función en el cuerpo. Se asimilarían a lo que se conoce entre nosotros como “almas vegetativas”, en correspondencia con las “almas sensitivas”, no es exactamente lo mismo pero se aproxima. Cada individuo es en sí, y no es otro, a través del Shen. Para el pensamiento chino Shen no es una abstracción, es una realidad que determina características únicas en cada individuo, el Shen estructura lo que será el individuo. Una de las acepciones de Shen es “aspecto” la persona tiene tal o cual aspecto, es decir traduce estados orgánicos y espirituales. No es sino a través del corazón que los shen de cada zang llegan a su órgano destino, como el soberano está dentro de sus ministros representado por ellos. Para los chinos en toda actividad humana son los shen los que importan. Representan un término que designa los fenómenos generales de la vida humana, de su actividad consciente e inconsciente. Y particularizan la individuación de cada víscera. El ser el albergue de Shen ha otorgado al corazón la inteligencia de todo lo que pasa en el organismo.

Existen en China cinco montañas sagradas,  pero en realidad se las suponía distribuidas por la Tierra (China era el mundo) a las que se consideraba el apoyo de la Tierra; había una en cada punto cardinal y la quinta en el centro y tenían una importancia ritual: en ellas los monarcas pedían, oraban al Cielo y a él sacrificaban porque en ellas moraban los espíritus. Tai, la del Este, creadora de seres, correspondía a la primavera y controlaba la duración de la vida, aún tiene en la actualidad connotaciones sagradas. Era el lugar principal para convocar a los espíritus hun y po. La montaña del Oeste se asimilaba al otoño y a la muerte en la naturaleza como parte del ciclo de la vida de todos los seres. Es importante destacar que la Escuela de Wuxing no valoraba positiva o negativamente la vida y muerte, ya que lo principal era el equilibro armónico entre las fuerzas del cosmos.

Antes de aclarar las energías hun y po creo conveniente profundizar sobre el significado de xue, punto (punto de acupuntura). Xue esencialmente quiere decir hoyo, hueco, en la superficie del cuerpo, connotación derivada de la técnica médica de palpación del cuerpo en la antigüedad. Pero el jeroglífico xue significa más un agujero, un pozo, y clásicamente era una cueva, Shuowen Jie Zi lo describe como una cámara bajo tierra, y otros clásicos lo traducen como tumba o sitio para tumba. Xue es un término usado por los geomantes de la escuela Feng Shui, que localizaban (y aún) los xue en la superficie de la tierra para los enterramientos o para la construcción de edificios o colocación de lápidas siguiendo principios que la acupuntura comparte. Los chinos siempre describieron el cuerpo como un paisaje con lo que los puntos coinciden con el criterio del punto geomántico. En esos “pozos” (xue) que luego servían de fosa mortuoria, las energías de la tierra están en armonía con las del cielo, con lo que ahí los hálitos del fallecido fluirían hacia el cielo y la tierra. Estas energías eran hun y po, conocidas en la teoría acupuntural como energías básicas para la vida. Hun celestial, se guarda en el hígado y po terrestre, en el pulmón, pero dejan el cuerpo tras la muerte, como explicamos más adelante.

Po se traduce como alma, alma sensitiva terrestre, vigor, espíritu, manifestación física del alma sensitiva, y hun también como alma, como principio vital de un ser, talante. Es el alma humana producida por condensación progresiva del aire respirado; los taoístas consideran a hun como uno de los tres principios vitales, que luego de la muerte se mantiene vivo con las ofrendas de los vivos.

Siempre es arriesgado hablar de espíritu ya que para un occidental la idea de espíritu es diferente de la de un oriental. Para Occidente, el alma es una e indivisa pero para un chino, si bien como ya mencionamos tienen la idea de Shen como fuerza y energía que configura una individualidad en el sentido más amplio del término, a partir de este Shen existen conceptos más específicos para designar aquellos elementos particulares que dan forma integral a un ser. Hablamos por un lado, del cuerpo po, carne y huesos y por otro de hun, elemento espiritual por lo que hun y po muestran la composición del hombre. Lo dice Lingshu 8: lo que se mueve con Shen, dando forma activamente es hun, que implica la existencia de un Shen global; la capacidad potencial de estructurar la posee el po. Los hun controlaban las esencias mentales humanas porque eran aire por sobre todo (yang en el yang , y también yang respecto de po) y regresaban al aire en el que tras la muerte permanecían. También era algo que gobernaba los instintos o naturaleza de cada persona. Po por el contrario se dirigía a la tierra (yin en el yin) por su control de los fluidos, de la carne y los huesos, esencialmente tierra en la que volvía a penetrar tras la muerte; tenía sobre todo poder sobre las emociones. Hun representa las fuerzas que modelan la personalidad y po  la estructura orgánica que permitirá el cumplimiento de las funciones psíquicas. Cada órgano tiene su alma. Así aparecen en los Clásicos aunque en verdad hun y po no destacan por su presencia en los textos médicos antiguos.

Más tarde pasaron de ser un hun y un po a tres hun y siete po. Se interpreta que con tres hun se referían a las relaciones sociales del hombre: soberano/súbdito, padre/hijo, esposo/esposa. Los siete elementos po corresponderían a los siete orificios del cuerpo y por tanto a los sentidos y a las siete emociones que se describían en la época: enfado, odio, dicha, amor, deseo, tristeza, temor. Si se presentaba enfermedad era porque faltaba algún hun o po, y se moría si los diez abandonaban al hombre, con lo que era evidente que la vida, la salud, eran la armoniosa amalgama de los diez elementos.

Como el hun tras la muerte se queda vagando en el aire y el po en similares circunstancias vuelve a la tierra, esto dio origen a la piedad filial postmortem, al culto al antepasado y a los monumentos funerarios para que los fallecidos los habitaran y sus hun y po no se dispersaran y así sirvieran como almas benéficas intermediarias entre sus descendientes y el Cielo. Dentro de la idea del espíritu de cada órgano, ya dijimos más arriba que hun alma directamente sometida a Shen, corresponde al hígado, alma vegetativa cuyo modelo hace que toda la dinámica orgánica se ponga en movimiento, comanda el ascenso, el desprendimiento, la creación. Bajo hun están la imaginación, el pensamiento que proyecta, los sueños, la inteligencia y la meditación.

Po, alma vegetativa del pulmón, potencia espiritual propia del pulmón, ligada a las esencias, posee la energía necesaria para conducir y cuidar todo este mecanismo. Po gobierna el descenso, la captación de los elementos, todo aquello que se relacione con el instinto y el cuidado automático del cuerpo. Al mismo tiempo es un jeroglífico que en astronomía define la porción oscura invisible de la luna. El pulmón funcionalmente está unido al intestino grueso y esto viene al caso porque po constituye también un residuo de la vitalidad cuyos deshechos materiales se eliminan por el ano que se llama puerta del po, coincide así con la vuelta de los po a la tierra, en comparación con los hun que van por el aire.

Cualquier enfermedad o malestar implica directamente al Shen o espíritu. Si hablamos de energía debemos hablar también de alma o espíritu o Shen, una forma de energía complementaria de la energía material. Recordemos la Esencia Jing, la Energía Qi y el tercer “tesoro”, el Espíritu Shen, donde radica la conciencia humana, y es parte del individuo todo en conjunto, no hay dicotomía mente/cuerpo en el pensamiento chino. El Shen armónico mantiene la mente clara y la voluntad firme, reacciona razonablemente al contorno, no hay pensamientos irracionales, o acciones incoherentes.


Bibliografía:
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Cartografía:

La división Oriente/Occidente desde el punto de vista cartográfico en el planisferio impreso es, diríamos ”tolemaica”, la tierra plana; mas como la tierra es esférica, es difícil determinar dónde empieza oriente o dónde termina occidente, para eso nos ayudaría el meridiano de Greenwich, pero está claro que el concepto es dinámico. Tolomeo dividía el mundo en siete climas en sentido latitudinal subdivididos en diez secciones longitudinales.
En China nos presentan el planisferio de manera distinta, correctísima, de acuerdo con su idea del mundo. China es el Imperio del Centro y se suponía que se encontraba en medio de los Cuatro Mares, rodeado por las cuatro poblaciones bárbaras. En una de las versiones legendarias, Huang Di, uno de los tres emperadores fundadores de la estirpe china, nació de la fusión espontánea de las energías Yin Yang en la autocreación del mundo; luego él, a su vez, creó los primeros hombres a partir de estatuillas de arcilla expuestas al hálito cósmico durante 300 años y que dispuestas hacia los cuatro puntos cardinales permitieron explicar la diferente apariencia de los hombres según su origen geográfico, por la luz y otros factores climáticos que los afectaran.

Oriente y Occidente

Asia, para los europeos, es oriente,- y para llegar hasta ahí hay que pasar por oriente cercano, oriente medio y por fin, lejano oriente-, y  Europa sigue siendo occidente, todo aquel territorio bañado por el Atlántico, definición que elimina nada menos que a Italia, Grecia y otros más. Esto en cuanto a la nomenclatura y a las diferencias de todo tipo que existan entre ambas “mitades”. En los diccionarios se dice que Occidente es el sitio donde, en los equinoccios, se pone el sol (aun cuando todos sabemos que el sol ni sale ni se pone, es la tierra la que gira) y Oriente el punto donde en los equinoccios, sale el sol, que vale quizás para la agricultura, la astronomía, la astrología, la pesca, la aviación y seguramente muchas cosas más. Si consideramos que el pensamiento griego que mejor conocemos, el jónico, nació en Asia menor y recibió claras influencias indoiranias de la época, se nos hace muy convencional que se llame occidental a ese pensamiento y sus derivados, como la medicina, cuando ahora mismo parte de los países de esa zona se esfuerzan por ser incorporados a Europa, que se resiste porque tradicionalmente Turquía está más allá de las fronteras europeas, y Europa es occidente. Las fronteras políticas son limitadoras y hasta esterilizantes, aunque no detienen a las influencias que pasan de un lado al otro, como el viento, el polen, las epidemias, las lenguas, las reflexiones, y se hace difícil determinar en exclusiva que tal pensamiento o idea pertenezcan sólo a un sitio.
A pesar de que es antiguo el uso del paralelismo/ oposición geográfico y sociocultural entre Oriente y Occidente, el tema requiere constantes explicaciones sobre qué interpreta cada uno al respecto. Para mí es una forma más de acercarse al tradicional yinyang de los chinos, donde todo es relativo; esta partición no hace sino abundar en el acierto del pensamiento oriental cuando sostiene que todo se divide en dos para ejecutar su acción y volver a la unidad; en este caso el planeta tierra, o en temas teóricos la oposición/ complementariedad paradigmática de todos los elementos del cotidiano vivir. Para que haya oscuridad en la noche debe irse el sol que ilumina durante el día, pero ese sol no se va, está resplandeciendo en otra zona del globo; sólo reconocemos la maldad porque sabemos qué es la bondad y así podríamos seguir hasta el infinito en temas concretos y prácticos o teóricos y abstractos.

Aparte de la división astronómica en meridianos terrestres que establecen espacios correspondientes, entre nosotros se quiere ver Oriente como aquel sitio donde las religiones son politeístas mientras que en Occidente son monoteístas, o, según los británicos, que Oriente comenzaba en la línea que delimita Palestina, que se convertía así en el flanco occidental protector de su colonia india de extremo oriente; o en cuestión de culturas o civilizaciones todo lo que en el planisferio al estilo europeo quede a la derecha de Irán es Oriente y a la izquierda Occidente; o es Oriente todo sitio donde no se conozca el pecado original culpabilizador que creó a Occidente con su mito fundacional.…Es decir referencias imprecisas, móviles.

OCCIDENTE

Occidente: del latín occidere, caer. Punto cardinal del horizonte por donde se pone el sol en los días equinocciales. Lugar de la tierra o de la esfera terrestre que respecto de otro con el cual se compara cae hacia donde se pone el sol. Occidental:  dícese de los planetas que se ponen después de ocultarse el sol. En sociología: todo aquello bañado por el Atlántico Francmasonería. Lado de la logia donde están los vigilantes. Historia: conjunto de naciones europeas del Oeste en oposición a las situadas al Este, después de la segunda guerra mundial, los países alineados con EE.UU. frente al bloque soviético. Estas definiciones coinciden con aquella en la que se sostiene que es Occidente lo que mira y se baña en el Atlántico. Parte occidental del Imperio Romano desde la partición del Imperio, a raíz de las medidas tomadas por Diocleciano que asoció al poder a Maximiliano, pero la verdadera división se hizo a la muerte de Teodosio (395 d.C.) entre Honorio(Occidente) y Arcadio (Oriente).El Imperio de Occidente duro hasta 476, cuando Odoacro depuso a Rómulo Augusto. La idea imperial sobrevivió a la desaparición del imperio y León III Papa, lo estableció de nuevo a favor de Carlomagno a quien consagró Emperador de Occidente.

ORIENTE

De oriens, participio de orior,  lo que nace o aparece de nuevo. El punto por donde nace el sol en los días equinocciales. Conjunto de países del antiguo continente situados al Este en relación con la parte occidental de Europa (abarca Asia, Egipto e incluso una parte de Europa)El Imperio Romano de Oriente es el Imperio Bizantino.

En la realidad, lo que hallamos no es, como sostiene Huntington, me parece que erróneamente, un choque de civilizaciones, para mí es mucho más Weltanschaung: visión del mundo, concepto del mundo, sentido de la vida, ideología, ideario, lo que nos ayudará al intercambio feraz entre unos y otros; en cierta forma y en muchos aspectos ya lo estamos viviendo en la experiencia cotidiana. Lo de occidente y oriente es y no es cartográfico, y dispone de muchas otras lecturas. Claro que se suelen representar los opuestos este/oeste con la actitud receptividad/ poder. El occidental, en su camino, pretende dominar la naturaleza y de ahí su actitud científica; la ciencia en esencia no es sino una explicación de los fenómenos naturales, descubrir sus leyes y aplicarlas  transformando el medio para mejor servir al hombre. La vida para occidente es evolución y progreso: una línea recta. Oriente se centra en la revolución, los cambios permanentes que vuelven al punto de partida o cercanos a él, las relaciones asociativas entre elementos, un círculo. Pero no está tan claro que lo occidental sea el camino a seguir, hay tropiezos, no se domina a la naturaleza en muchos aspectos, en medicina, que ha dado un salto gigantesco desde la segunda mitad del siglo XIX, aparecen “nuevas” enfermedades que en cierto modo son transformaciones de las anteriores “desaparecidas”, o vuelven las que se creían dominadas; y todo en general en un ambiente de temor apocalíptico a “epidemias incontrolables” para las que se buscan curas inmediatas. No se aprende humildad, la arrogancia impone su sello.

INTERCAMBIO

Se dice que los Occidentales fatigados y decadentes, ansiosos de emociones anestesiantes, buscamos la salvación, la sabiduría, la espiritualidad de Oriente y hasta se ha creado el término orientalismo, que suele denotar la forma en que lo no-occidental se presenta ante nosotros para que podamos sacar partido y suprimir lo que no nos convenga, sobre todo en los contextos políticos. También se ha sugerido menos críticamente que el orientalismo está formado por las distintas formas en que el Oeste emplea el pensamiento asiático para resolver sus propios problemas de todo tipo.. Y se dice que algo o alguien se ha occidentalizado por la forma externa o sus costumbres: ropa, velocidad, anuncios luminosos, bebidas refrescantes, renta per per, música adocenada, de matiz local, ojos redondos…en algunas ciudades occidentales con fuerte inmigración asiática suelen verse en la prensa anuncios de cirugía de ojos orientales para darles toque occidental. A su vez, se sostiene que, a cambio, los asiáticos buscan nuestra tecnología y bienestar material, nuestra capacidad de promoción. No coincido mucho con esto, China desde muy antiguo exportó hacia occidente productos elaborados con su tecnología y me cuesta pensar que los japoneses o los coreanos busquen sólo tecnología en Europa, cuando nosotros disfrutamos de multitud de innovaciones llegadas de esos lugares, en todo caso buscan ideas para contrastar con las propias. Países de gran desarrollo industrial como el Reino Unido o EE.UU. se valen de “cerebros” hindúes y chinos para la informática, la astrofísica y otras ciencias “sesudas”, aunque está claro que en la actualidad el grueso de la tecnología nace y se hace en occidente. Convengamos que si no fuera por la notación numérica india y árabe, muchos progresos europeos en ciencia y tecnología no  hubieran tenido lugar, ¿cómo hacer cálculos con los europeísimos números romanos?  Sabemos  que la tierra es esférica, es decir no es posible aislar un territorio del otro, las ideas llegan, y más ahora en el mundo de la comunicación y los viajes. También Europa dio origen a movimientos espirituales que luego se expresaron en su arte, su filosofía, su literatura, su religión…ni siquiera el incienso tan “oriental”, es exclusivo de Oriente, pero esos aportes estaban siempre marcados por la perpetua disputa entre el espiritualismo teológico (dioses, ángeles, espíritus…)herencia de los hebreos, egipcios, babilónicos y el materialismo mecánico del átomo y el vacío de los griegos racionalistas.(Needham Joseph, Dentro de los Cuatro Mares. Siglo XXI. 1975) Ocurre que tanto un “sistema” como el otro presentan huecos, grandes zonas que no ofrecen explicación o solución a muchos problemas y que el público y/o los estudiosos señalan en su búsqueda, y esos espacios “vacíos” sirven para que como en el caso de la Acupuntura en el siglo XX, penetren técnicas, ideas, enfoques que vienen a llenar esas carencias. O refiriéndonos a la situación sanitaria de la China de finales del XIX comienzos del XX pudiera introducirse la medicina occidental en aquel país. Debemos reconocer que en los últimos 500 años occidente ha predominado sobre la otra mitad más uno del mundo, por impulso, técnica, imperialismo. Cuando decimos occidente decimos claramente los países bañados por el Atlántico cuyo adelanto proviene del gran poder que ejercen sobre la naturaleza a partir del movimiento científico renacentista. Y de alguna manera el péndulo parece como si quisiera regresar a una antigua posición de equilibrio perdido, ¿luego, quizás, de un predominio de los orientales? En lejano oriente parece como que la  humanidad interesa más que el hombre, en cambio en occidente la identidad, la individualidad está por encima del conocimiento de los demás. Miramos a oriente como espacio exótico colonizado y colonizable, el miedo al “otro” nos induce a intentar dominarlos. Da la impresión que oriente, cercano, medio y lejano, nos mira cada vez más de cerca, ya podemos observar al “otro” a través de nosotros mismos, comprobar semejanzas, siempre preguntándonos cómo entenderlas.

ORÍGENES

Estas reflexiones nos llevarían lejos en el espacio y el tiempo y debemos acotarlas en el espacio y en el tiempo. Hablamos de occidente y nos referimos a Europa, que es más homogénea a pesar de sus diversidades. Su cultura, simplificando, proviene de dos raíces, la griega y la hebrea, y su religión, con variantes de ritos y diferencias en las interpretaciones de los textos, es la cristiana. Estas raíces a su vez se nutrieron de culturas anteriores, Egipto, Babilonia… La raíz griega, pagana, nos habla del Ser, hecho que se plasma en todo. Los griegos no conciben la nada, la nada no es, todo fluye, de donde no hay nada no puede surgir nada, por tanto lo que hay niega la nada. En cambio la raíz hebrea o judía nos da un creador-que no es la creación- y que por tanto existía antes de ésta, la nada como oposición al creador, y el hombre-su criatura- es el único objetivo del universo, hay que dominar a la naturaleza y ponerla a su servicio. En oriente no hay homogeneidad filosófica, ética, y/ o religiosa: taoísmo,  budismo, confucianismo, brahmanismo, sintoísmo, no son lo mismo, hay más matices. Esto nos circunscribe a China, donde todas estas formas de ética han convivido. Las estructuras religiosas, la composición de la sociedad y sus hábitos, la ecología y muchos más factores son producto de un sinfín de dinámicas de todo tipo y a su vez, las religiones condicionan la forma de captar las realidades circundantes de los habitantes de una zona. Son millones de personas las que siguen pensando según los griegos en sus comienzos y son quizás más millones los que siguen reaccionando de acuerdo con los conceptos taoístas y/o confucianos de oriente. M.Heidegger en uno de sus escritos menciona que ”la confrontación con lo asiático fue para el ser griego una necesidad fecunda; hoy para nosotros, en un modo completamente distinto y en dimensiones mucho mayores, es lo que va a decidir el futuro de Europa, y de lo que llamamos mundo occidental”. (Aufenthalte) Y te encuentras, como en mi caso, con dos tipos de medicina de la actualidad, que quizás en el pasado no han sido tan distantes. La mayor movilidad y la indudable facilidad de los desplazamientos permiten que aquel que quiera pueda ir a conocer al otro. Se llevan en general conceptos preconcebidos, lugares comunes prejuiciosos que condicionan inevitablemente lo que veamos. Y si el ánimo es tolerante e intelectualmente inquieto el juicio será positivo, ¡estos orientales…! Y me figuro que ellos dirán ¡estos occidentales….! No es fácil la definición de qué significa ser occidental sobre todo porque se huye de imprecisos límites raciales. Por ejemplo, los australianos en medio del Pacífico son occidentales cuando poco más al norte se encuentran archipiélagos indonesios habitados por gente de raza oriental, religión oriental, costumbres orientales que visitamos con occidental interés por lo exótico. El factor económico no es poca cosa; salvo los japoneses, los “orientales” no vienen a ver qué hay por aquí, no podrían, si vienen es porque les atrae la posibilidad laboral y comercial, el bienestar de occidente que es envidiable, sobre todo el de los occidentales envidiables, ya que hay legión de gente que no puede ser envidiada en esta zona del mundo.

TRAMAS CULTURALES, TRAMAS SOCIALES

La actitud individual refleja una actitud colectiva, unas características intrínsecas a cada colectividad, a cada grupo social, y a la inversa. No tendré la arrogancia de querer definir el concepto de cultura, pero razonar un poco al respecto nos ayudará a entendernos. Cultura nos conduce a parientes etimológicos, culto, cultivo…. Cada uno individualmente y en todas las sociedades nos enfrentamos a “lo desconocido”, “el otro”, que por lo menos despierta curiosidad, desconfianza, asombro. A ese nuevo huésped, a ese nuevo entorno intentamos controlarlo, por desconocido, misterioso. Para ello hace falta un esfuerzo, que si es grupal establecerá pautas, leyes para regir los acontecimientos y las relaciones, para convivir. En las sociedades se establecen un pacto y una organización que determine los actos y oficios: el culto (hasta sacrificial) para comunicarse con “lo otro”. Esto está bien, pero no alcanza si no cultivamos esos ritos, y ello significa reglas que indiquen su reiteración periódica. Así, con el culto y el cultivo del mismo, se establecen las costumbres que se convertirán en tradición, trasmisión, cultura. En esto van incluidas las creencias, las religiones con su componente colectivo e individual. Si una “religión” no inicia a sus seguidores en primer lugar en el “conócete a ti mismo” sólo será un sistema de creencias y culto útil para obtener políticamente lo que se busque del pueblo, pero estéril para otros fines.    En un oriente más cercano, con un Islam muy resistido entre nosotros, la civilización y la cultura se asimilan a un árbol, raíces, tronco, follaje, concretamente dicen que el follaje es el Islam variado, hojas para comunicarse con el exterior, ser polinizado, y si ese follaje se corta puede morir todo el árbol. Metáforas que desearíamos realidad. No  puedo hablar de filosofía, pero soy capaz de reconocer que el pensador chino está lejos del europeo racionalismo de Descartes, aunque así visto consideremos que Descartes es un “recién llegado” en la larga historia del pensamiento occidental, que impuso el cogito ergo sum, tan influyente y no siempre para bien, en la teoría y práctica de la medicina. El pensador chino es más un sabio, erudito como letrado (confuciano) y buen conocedor (taoísta) de la vida y de la naturaleza. El chino de la antigüedad tenía claro que el saber no servía en sí mismo como simple especulación, sino que su utilidad reside en ayudar a comprender la propia vida y establecer pautas de comportamiento que faciliten el vivir. Largos y detallados estudios psicológicos de grupos de occidentales, de orientales y de emigrantes en uno u otro sitio que conserven fuertes lazos sociales con su origen, demuestran las diferencias; occidente necesita medir todo y además mostrarlo. Sin embargo, aunque esto no es malo, se me ocurre que las diferencias nacen con el mundo, es imposible que todo sea igual en todas partes, porque cuando aquí es de día allá es de noche y hasta es el día siguiente, esta circunstancia ya establece diferencias, y condiciona, porque viene ocurriendo durante milenios, ya que por lo que se va sabiendo no son nuevos la convivencia o la cercanía de ambos hemisferios y su intercambio. Me gustaría dar algunas pautas que nos ayuden a comprender las diferencias en el pensamiento y por tanto en el lenguaje y en muchas otras expresiones culturales, utilizando el término cultura con la idea que dije al comienzo, trasmitir el cultivo al culto. Nosotros como herederos occidentales del pensamiento griego no aceptamos la contradicción, no puede aceptarse, o es blanco o es negro, y en medicina los médicos lo vivimos en la oposición benigno/maligno por ejemplo, o agudo/crónico, algo no puede ser eso y su opuesto al mismo tiempo. Poco sé de filosofía pero entiendo que esta actitud deriva del pensamiento de Aristóteles que estableció categorías subdividiendo así el pensamiento y los conocimientos que se tuvieran en la época. Fueron los griegos grandes observadores de la naturaleza pero su interpretación de la misma difiere de la de los chinos. Es un pensamiento lineal, de causas a efectos: esto produce aquello o aquello ocurre por tal causa. Sin embargo hubo en Grecia algunos pensadores muy originales como Demócrito que en su Fragmento 9 sostiene: “nosotros en realidad no conocemos nada verdadero, sino los cambios que se producen según la disposición del cuerpo y de lo que en él se introduce o le ofrece resistencia”. Pensamiento compartible con otro semejante oriental.
Entre los chinos según entiendo, las cosas no son así. Primeramente la contradicción es esencial: si todo fuera igual no habría dinamismo, movimiento, intercambio. En la Grecia clásica Heráclito de Éfeso asimiló el concepto de los contrarios a una noción dialéctica de la realidad, pero la idea no tuvo trascendencia a pesar de su originalidad en la época.    La observación de la naturaleza indicó a los chinos la circularidad y el retorno del movimiento, las cosas se mueven, y tienen tendencia a regresar, siempre vuelve la primavera, por ejemplo, o la estrella polar en el cielo gira siguiendo un ritmo que será igual el año que viene, y lo fue el anterior, el hombre nace, crece, se reproduce, muere... Este dinamismo tiene máximos y mínimos, mareas diríamos, que es un ejemplo claro de lo que se quiere decir. Si los griegos piensan en línea recta, los chinos lo hacen en círculo, casi en espiral diría yo, las cosas giran, se alejan y vuelven quizás no al mismo sitio, pero muy cercano. No existe la idea de ser sin su contrapartida de no-ser, ni la idea de arriba sin la de abajo. Este tema conduce a más diferencias. El occidental en su entorno mira objetos, destaca individualidades, los griegos establecieron la democracia para realzar el papel del individuo, existen relaciones sociales y familiares pero “se barre más para casa”, prima lo personal. El oriental mira globalmente, asocia contornos, es importante para él la relación, el asociar tanto con la naturaleza como con la sociedad, no destaca objetos, es una mirada del todo, luego vendrá el detalle, si surge. Estas formas de mirar de uno y otro establecen por ejemplo el tipo de escritura, y a la inversa, la escritura enseña a mirar de la manera conveniente a ella. Todas las civilizaciones comenzaron expresándose con dibujitos, ideogramas, pero sólo China, Japón y Corea destacan por conservar esa forma de escritura y lectura. Curiosamente a pesar de la resistencia que los ideogramas desatan en occidente, (los franceses alfabetizaron los jeroglíficos vietnamitas, pocos funcionarios coloniales sabían la lengua local) se copia. Sé que no es lo mismo pero un ideograma son señales, síntesis, indicaciones, como las que vemos en los aeropuertos, ferrocarriles, sitios públicos, gráficos sin letras explicando un servicio. Aviones hacia arriba salen, aviones hacia abajo llegan, y todo lo demás que queramos interpretar. Claro que ese sistema entre nosotros no permite conceptos abstractos, la verdad, la paciencia, justicia, libertad…pero seguramente así comenzaron a desarrollarse muchos ideogramas. Es decir, con una mirada global, íntegra, se capta un mensaje. En lenguaje occidental hay que deletrear, mirar una letra tras la otra, la costumbre acelera el proceso, pero los estudios que se ocupan del tema demuestran que ante una pintura, el oriental mira el conjunto, a lo mejor no es capaz de recordar o describir detalles, y el occidental no podrá hablar de las relaciones entre planos sino que describirá objetos. Cuando Nissan quiso introducirse en EE.UU. puso por TV anuncios de paisajes, árboles, rocas, sitios muy bonitos adonde se llegaba con el automóvil y al final una breve imagen del coche. Pues lo que aumentó, y mucho, fue la venta de árboles, rocas y bambú pero poco ese coche. Lección para los japoneses.
Las relaciones sociales en oriente son intensas, entre otras cosas, en mi opinión, porque al ser tantos habitantes es muy difícil el individualismo, el pasar inadvertido, hay que tener necesariamente en cuenta al otro, y en occidente buscamos el aislarnos, la isla perdida en el mar donde estemos nosotros nada más, la línea, y los chinos el círculo, la familia, el vecindario, el barrio, la ciudad... Para los chinos el concepto de cambio es básico, nada es permanente, lo único permanente es el cambio. Cuando  la medicina china se ocupa del organismo, de su estructura y composición, otorga prioridad y describe con mayor detalle, el estudio de los movimientos de energía, es decir de la función, de los procesos, de la fisiología, más que de la anatomía, a la que no se puede describir aisladamente de la dinámica yinyang y wuxing. Naturalmente, a pesar de su contenido teórico, ambos conceptos se vinculan a elementos materiales orgánicos, base para el desarrollo de la fisiología. Yinyang son los términos opuestos y complementarios de una unidualidad, son dos pero forman una unidad que si se rompe significa la desaparición de lo representado. Wuxing que quiere decir cinco fases, son los cinco movimientos de la energía dentro de la naturaleza (y por tanto dentro del cuerpo humano) a lo largo del año y en cada momento de cada día, es decir, acción, movimiento. Como finamente definió el Prof. Gustavo Pis-Diez en comunicación personal, la anatomía en China es “verbo” y en Grecia es “sustantivo”, donde lo sustante se piensa separado de lo  sustentado. A propósito de esta aseveración, que comparto, conviene quizás una breve digresión comparativa sobre “sustantivos y verbos” vistos desde la cultura griega y desde el pensamiento chino.
Los griegos, con Aristóteles como adalid, clasificaron el mundo de manera distinta de los chinos. Para los griegos si las cosas coincidían en atributos, pasaban a  pertenecer a la misma clase, lo que dio en llamarse pensamiento horizontal. Pero para los chinos las cosas caían dentro de una clasificación cuando se influenciaban unas a otras a través de resonancias. Por ejemplo en el sistema de las cinco fases las categorías de otoño, oeste, sequedad, metal y blanco todas se influencian entre sí y por tanto pertenecen a una misma clase y se representan en vertical, pensamiento vertical. Si cambiaba el clima todo lo demás cambiaba también. Era la semejanza entre clases y no la semejanza entre individuos lo que interesaba a los orientales, no se preocupaban de la relación entre un individuo de la clase (pez) con la clase in toto (ovíparos). En uno de sus escritos Zhuang Zi nos dice”….clasificar o limitar el conocimiento quiebra el conocimiento mayor”. Los chinos concebían el mundo como compuesto de sustancias continuas, por lo que tenía sentido una relación de oposición entre parte/todo y para los griegos el mundo estaba compuesto de objetos para lo que encontraban natural una relación individuo/clase (sustantivo). Es decir cuando se conocía que un objeto perteneciente a tal categoría poseía un atributo particular se podía deducir que otros objetos de la misma categoría comparten el atributo. Como acertadamente ejemplifica Richard Nisbett en The Geography of Thought NB, London 2003, si un mamífero tiene hígado, es razonable pensar que todos los mamíferos lo tienen. Centrarse en la categorización a la griega del uno/muchos, lleva por inducción al conocimiento a partir de la organización individuo/clase, pero no se logra con la representación parte/todo. Los objetos en sí no eran la unidad del análisis para los chinos, pero sí lo era su interrelación y mutua influencia y resonancia (verbo, acción).     Al respecto Jorge L..Borges (Otras Inquisiciones, El Idioma Analítico de John Wilkins, Alianza Emece, Madrid, 1960) atribuye a una enciclopedia china, Emporio Celestial de Conocimientos Benévolos, el que los animales se dividan en “a) pertenecientes al Emperador, b)embalsamados, c)amaestrados, d)lechones, e)sirenas, f)fabulosos, g)perros sueltos, h)incluidos en esta clasificación, i)que se agitan como locos, j)innumerables, k)dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, l)etcétera, m)que acaban de romper el jarrón, n)que de lejos parecen moscas.” Imposible producto de una mente griega aristotélica porque estos animales no comparten atributos semejantes como para constituir una clasificación. Lo mencionado arriba lleva a comprender las largas listas de asuntos relacionados entre sí, resultado de los movimientos entre las cinco fases,  wuxing.
Podría enumerar muchos otros estudios psicológicos o relatos de observaciones o respuestas individuales o colectivas que aseveran estas diferencias, pero quizás convendría  que me ciñera al tema que me propusieron los organizadores de las Conferencias de los Solsticios: ¿existe una atracción recíproca, especular, entre oriente y occidente?                                          ¿De verdad existe atracción entre ambos mundos que enfocan la realidad de forma dispar? Hay sensibilidades individuales, puede alguna gente quedar atrapada en las formas occidentales o la inversa, que aquí se nos presenta como más común, que el occidental sensible intente entender la forma oriental de pensar y vivir diferente de la nuestra. Yo veo que multitudes se desplazan en avión, en barco, corriendo kms, en viajes largos, incómodos, para tomar el sol que también brilla por aquí, para ver, comprar y volver satisfechos a casa, muy satisfechos de lo bien que se vive en ella. Y todo a cambio de anonimato, “descansar” sin que lo molesten a uno. Creo que entre los japoneses, que son económicamente los más estables y por lo tanto en estos momentos no viajan para emigrar, ocurre lo mismo. En estos momentos los países de extremo oriente están como en una carrera para occidentalizarse, pero sin involucrar sus esencias, es decir copian, imitan para sobrevivir, y por lo que pude comprobar esto de momento se cumple en la forma exterior, se ven obligados a ello, la globalización es una realidad económica y la economía es todopoderosa. EE.UU. diseñó la constitución japonesa tras la guerra, pero la gran democracia del norte tuvo necesariamente que incluir a la monarquía dentro del sistema, hubiera sido inviable de otra manera. Y copiar no  parece en sí censurable porque para copiar hay que aprender, comprender la teoría de lo que se copia y como el aprendizaje no es estático se siguen ampliando fronteras del conocimiento. En China siempre se han hecho copias, por ejemplo de famosos cuadros con la intención de llegar a ser tan excelente como el original, si se es capaz de reproducir tal cual, se está a la altura del maestro, se emula, se perpetúa. También en occidente se criticó las estrategias romanas para “apropiarse” de la cultura visual griega, y esa actitud crítica impidió durante mucho tiempo apreciar los valores artísticos romanos. Las copias romanas, exactas o libres, no sólo reproducían las obras griegas, sino que también parodiaban, aludían y sobre todo emulaban en exitosa rivalidad. Actualmente en China se sigue copiando a nivel industrial y ellos sostienen que propiedad intelectual sería por ejemplo que los fabricantes de coches paguen derechos de diseño a los caballos o a los carros. De todas formas es una batalla intensa que se mantiene por el pago de derechos.
El intercambio se hizo más activo a finales del siglo XVI, con los jesuitas como destacados protagonistas. El intento de evangelización no fue exitoso, además desató en la metrópolis vaticana varias controversias. Al fin de cuentas la espiritualidad trascendente del oriental se parecía mucho a la meditación y trances de nuestros místicos católicos. Por ejemplo al “quietismo” de Miguel de Molinos, quien fue perseguido y murió en prisión porque inducía a la introspección minimizando la observancia del ritual de la iglesia católica, se lo consideró una desviación “nihilista”, es decir, eliminaba los fundamentos teológicos; mirada desde la religión y desde el atalaya del “recto pensar”, esa “desviación” es la esencia de las doctrinas orientales. En resumen parece que el quietismo cuestiona la jerarquía de la iglesia y además se parece a las doctrinas orientales donde no hay Creador, ni origen: creencias sin dios. Coincidía esta circunstancia con la reprobación a la actitud de los jesuitas que se esforzaban por participar en los ritos cívico-religiosos de los chinos, el Señor del Cielo chino no equivalía al Señor de los Cielos católico. Se les reprochaba que forzando los textos chinos querían hallar en ellos un equivalente del Dios creador que caracteriza al cristianismo. Es decir nuestros fundamentos (nociones de verdad, ser, devenir) no son homologables, existían otros estilos de pensamiento, a lo que se agregaba el concepto de vacío que impregna las filosofías orientales. Occidente huye del vacío, como si significara falta de fundamentos, la pérdida de la tutela teológica del Dios cristiano que aseguraba esos fundamentos como referencia. A continuación de esa pérdida de tutela, se desarrolla el mundo de la Razón aparentemente igual de sólido que parece venir a sustituir al apoyo teológico, pero la Razón abre nuevas perspectivas, nuevas perplejidades. El horror vacui sigue horrorizando. Hubo dicotomías importantes en los siglos XVII y XVIII cuando se aceptó la noción física de vacío luego de las definiciones de  Torricelli, Galileo, Newton, pero los pensadores, laicos o religiosos, no podían aceptar el vacío, como ya pasó en la Edad Media, no había lugar en el cosmos para el vacío, el vacío era imposible. Para los orientales sólo la nada y el vacío constituyen el principio de todas las cosas. En occidente, el temor a la pérdida de confianza en las verdades absolutas, o en los fundamentos seguros, es actitud crítica eurocéntrica producto de la ignorancia y conduce al nihilismo, que es una reprobada huída ante el horror a la nada. Todas estas verdades, que no son universales, se tambalean si nos acercamos a oriente. ¿Cómo convences a un oriental que se arrepienta del pecado original que no sólo nunca cometió sino del que jamás oyó hablar? Son numerosos los pensadores occidentales que atraídos por los conceptos orientales, trataron de entender e interpretar las semejanzas y diferencias entre los dos mundos. Está claro que cuando uno busca fuera de su ambiente habitual es porque ese ambiente no le está proporcionando lo que necesita.
Los taoístas constituían una suerte de “anarquistas” que observaban a la naturaleza: si uno enfermaba era por haber transgredido alguna norma natural, y para sanar había que seguir el ritmo de la naturaleza. Muchas veces se los ha considerado irresponsables o perezosos y no es así, respetaban la naturaleza en la que vivían, a veces muy aislados. Grandes observadores, botánicos, zoólogos, artistas, copiaban, imitaban la vida vegetal y animal en la que convivían. Con ideas que se creían semejantes, el movimiento hippie de los años 60 se dirigió masivamente a oriente, buscando las fuentes. No hacía falta viajar, las fuentes están en uno mismo, los hippie buscaban las formas, el envase. Los confucianos entendían que el hombre podía gobernarse y ser gobernado a través de leyes y reglas que tomadas algunas de la naturaleza pero otras adaptadas de la realidad cotidiana, establecían un orden que facilitaba la vida, sobre todo la de los gobernantes. Una sociedad con escalafón, donde cada uno cumplía su papel respetando el ordenamiento; son los inventores de las oposiciones, era un sistema ético gobernando por la moral. El budismo llegó unos 200 años después de Cristo a una China en un momento de decadencia y  grave crisis económica, y un gobierno desentendido de ese pueblo sumido en la miseria. El budismo sostenía la igualdad  y la reencarnación en vidas mejores. No asombra que haya tenido adeptos en una sociedad tan castigada. Pero la clase alta también lo aprobó, mantenía monasterios budistas que así no fomentaban rebeliones que los taoístas, más independientes, no tenían reparos en patrocinar si lo encontraban necesario. Los textos indios fueron traducidos a pesar de su complejidad y abstracción, pero en muchas cosas coincidían con las ideas del taoísmo y estos tradujeron adaptando sincréticamente las nociones budistas a las taoístas correspondientes. Esencialmente ambas escuelas coincidían en su búsqueda de la liberación, liberarse de lo que se es, en realidad de lo que no se es: individuo separado. Si el yo no existe nunca podrá morir porque no existe, con lo que el miedo a morir pierde sentido. Es verdad que el espíritu chino es más concreto y el indio más abstracto. Lo que los indios llamaban sünya, vacío, los chinos llamaron wu, y el nirvana/ samsara pasó a ser wuwei / you wei. Aunque los chinos pusieron mayor interés en los manuales prácticos de meditación. Para nosotros en occidente meditar es concentrarse en un objeto pensado y focalizar la actividad mental a su alrededor. Para el oriental es por el contrario no focalizar, dejar correr el pensamiento como un carrousel de imágenes que van desapareciendo una tras de la otra.
Me gustaría concretar el tema relatando mi experiencia personal respecto del pensamiento oriental, y, en mi caso, todo esto pasa por la medicina, por el pensar la medicina como enlace cultural. Aparte de la circunstancia de haber vivido en Pekín, pude no haberme interesado por la medicina china, y en el supuesto de que el interés fuera satisfecho pude no desear conservar y practicar esos conocimientos. ¿Qué me atrajo? Me atrajo la idea fértil de los opuestos complementarios y no excluyentes, la unidualidad, el concepto de que todo es relativo, que lo absoluto es el Tao que está más allá de las diferencias y a todas las engloba. Esto cuestiona a Dios, que si es infinitamente bueno debe enfrentarse al Mundo, infinitamente malo, con lo que pierde su calidad de absoluto. Dios y el Mundo configuran una dualidad enfrentada. Es atractivo intentar liberarse de aquello que, heredado  de los griegos, no encontramos apropiado a nuestra posición: la intolerancia ante la contradicción, los occidentales deseamos definiciones precisas, fijas, y en la vida, de a poco, aunque no se sea médico ni filósofo, se comprueba que eso no es posible. Que todo es alternante, que nada es para siempre, por los cambios sutiles pero cambios al fin, que las cosas se van pero vuelven, a lo mejor de otra manera, que la eternidad es un instante atemporal y no la infinita duración. Y para entender medicina china hay que comprender el yinyang,  una de las parejas de opuestos complementarios, forma normal en el pensamiento chino, es decir la aceptación de la contradicción creativa, viva, expresión de una realidad natural. El día la noche, el frío el calor, la humedad la sequedad, la salud la enfermedad… La práctica de aplicar el pensamiento del yinyang en la vida diaria ya es otra cosa, cuesta trabajo reconocerlo, integrarlo en la realidad cotidiana, y cuando se trata de aplicarlo a diagnóstico y tratamiento ante un enfermo, el esfuerzo es mayor. La oportunidad de simultanear ambas medicinas me enriqueció, me permito elegir aquella técnica que me parezca más adecuada en el momento preciso, encuentro esta posibilidad muy creativa y de mayor rendimiento. Podríamos compararla con la posición del médico internista que ante un enfermo llega a la situación de derivarlo al servicio de cirugía. Él no puede hacer más por el paciente, toca otra técnica, la cirugía tratará su enfermedad. Y nadie considera irregular este proceso, la misma consideración reclamo para una actitud como la de los médicos que practicamos medicinas complementarias, que no alternativas.
Sería una situación yinyang, como ya describimos sobre oriente y occidente que son las caras opuestas de una misma realidad, todos tenemos un plano frontal, el de la cara, pecho, abdomen, y un plano posterior de nuca, espalda, nalgas. Y todo esto constituye una sola persona, una sola anatomía. Para mí sensibilidad y forma de pensar disponer de esta herramienta de pensamiento sigue siendo atractiva y con los años casi no soy consciente de que la aplico a todos los momentos de la vida, la he incorporado, al principio como ejercicio, pero con la práctica se encarna en la personalidad, y no es arrogancia, es todo lo contrario, o intento que lo sea, la humildad de poder practicar algo esforzadamente aprendido, y dar un servicio con ello.
Otro factor de atracción de oriente, para mí, es el concepto del vacío,  que parece muy abstracto y difícil de concebir pero que si se lo estudia y aplica es muy creativo, en medicina y en todos los órdenes de la vida. Veamos la perspectiva griega y china sobre el tema, según mi entender. Occidente tardó más de veinte centurias, desde el Siglo V a.n.e hasta el XVII n.e., en aceptar las teorías atómicas de Leucipo y su discípulo Demócrito. Ambos filósofos tratan de explicar la realidad basándose en una forma diferente de concebir el Ser y el vacío. Lo que Es es corpóreo, esto hace más firme que antes la identidad entre Ser y corporeidad y siguiendo a Meliso de Samos en su Fragmento 8: “si en efecto hubiera muchos Seres, es preciso que esos muchos fueran tales como yo afirmo que es lo uno” que a pesar de que fue escrito para sostener la unidad del Ser se convierte en el fundamento para argumentar lo opuesto. Demócrito considera perfectamente posible la pluralidad del Ser con idénticas características que el uno. Por tanto como la materia es uniforme, una sola physis múltiple, existen infinitas partículas indivisibles (a-tomo) del ser único. Pero, ¿qué separa este ser distribuido en unidades pequeñísimas? La respuesta: el vacío. El vacío no es porque no es corpóreo, pero al mismo tiempo no deja de haberlo. El vacío es un no-ser relativo al ser que son los átomos, y como lo hay, disfruta del mismo derecho que lo pleno. Con ello las diferencias cualitativas en los seres se deben a las distintas proporciones de átomos y vacío de cada cuerpo y también a las diferencias presentes entre los átomos que los componen. Es decir, los atomistas concebían la existencia de una única materia original esparcida en infinitas partículas separadas por el vacío que convive con la materia, partículas- átomos- que se agrupan o separan al azar, por fuerzas mecánicas, pero no es mezcla, es relación de contigüidad. Para los atomistas eleáticos que aceptaban la concepción jónica de que el movimiento era un hecho normal, lo que posibilitaba el movimiento era el vacío y con eso ya estaba explicado por qué se mueven los objetos y también por qué no se mueven. Es un proceso constante que origina infinidad de mundos distintos dado que los átomos son infinitos en su número, y por tanto no hay motivo para que formen un mundo único. Vemos qué fértil fue la concepción de la idea de átomo y de vacío, que postuló teorías muy avanzadas para la época.
                                                                                                                                                                              El budismo indio, importado a China y adaptado y modificado por el taoísmo, tuvo fortuna en su nueva patria, porque ya los taoístas sostenían el concepto de vacío, que no es la nada y también lo es. De todas las escuelas budistas fue la  “Doctrina del Vacío” la de más amplia repercusión en China. El vacío no es una realidad en sí sino una definición negativa, lo que conocemos como nirvana es un estado de vacuidad, sin producción mental, con silencio interior, es una Realidad que se pretende alcanzar. Hablamos más arriba de la nada que los griegos no aceptaban y los hebreos admitían, y por ende los cristianos. Para los chinos la nada ES, desordenada, llena de potencialidades, todo proviene de la nada. También el vacío existe, miro en el diccionario y veo que vacío como sustantivo es lo que no contiene nada, por tanto se infiere la existencia de un envase o continente, es un sustantivo con cara de adjetivo. Es eso lo que definen los chinos, el vacío de la vasija es lo que hace que la vasija cumpla su función, la utilidad de la flauta reside en sus agujeros, el vacío. Y así comprendí la circulación de la sangre, o la digestión, el lenguaje del pulso arterial en la muñeca, por dar ejemplos funcionales sencillos. El concepto de vacío me resultó más una sensación que una idea, como si lo hubiera captado más a través de los sentidos que de la razón, que son contrapuestos aunque complementarios. En un ejercicio de imaginación pienso el vacío no como un sitio de negación sino como un punto vivo y constante, vivo porque es un espacio donde los hálitos surgen, brotan y constante porque al estar siempre ahí permite las mutaciones; el vacío no cambia, es el centro de las fuerzas vitales, donde se crean y regeneran para cumplir una mutación armoniosa y perdurable. Heidegger que es el filósofo occidental más conocido y traducido en Japón, se enfrenta al concepto de vacío como meditando en la noción variada de vacuidad, el lenguaje tiene que ayudarnos a comunicar; vacuidad es la insubstancialidad budista, que establece una diferencia entre vacuidad y nada, pero no la nada negativa de los filósofos occidentales a la que en oriente llaman nulidad, sino como lo piensan los japoneses, los asiáticos: el presente total con todos sus procesos y contradicciones.
Aparte de teorías y creencias y elaboraciones abstractas, el conocimiento de la naturaleza no le pertenece a nadie en exclusiva, el que quiera apoderarse del mundo lo perderá sin más. Es imposible mantener en secreto los avances, las mejoras que proporciona la moderna civilización occidental y en Asia se tiene la idea de llegar a esos niveles, a veces a grandes saltos y occidente debe estar dispuesto a compartir todos los tesoros y progresos que hay sobre la tierra y a aprender con humildad numerosos conceptos que oriente es capaz de enseñar. Borges, dijo en una ocasión, seguramente un momento gnóstico, que “dios es probablemente algo hacia lo que tiende el universo” y “una canalización evolutiva hacia la perfectibilidad”, que se llegaba a amar a dios al final del proceso de creación cósmica, como una culminación del camino recorrido, y no antes de haber vivido.


LEJANO ORIENTE EN LA OBRA DE CLAUDE DEBUSSY Y GIACOMMO PUCCINI - BAJAR VERSIÓN EN PDF

Claude Debussy, dentro del círculo de artistas plásticos y pintores al que pertenecía y frecuentaba con preferencia, mantuvo relaciones con Camille Claudel (1864-1943) la alumna y modelo de August Rodin. Tanto Camille como su hermano Paul Claudel contagiaron a Debussy su entusiasmo y fascinación por las culturas del Lejano Oriente, sentimientos que intensificó aún más su amigo Victor Segalen con sus reportajes sobre China. Debussy ya poseía entonces tallas policromadas en madera de artistas japoneses cuya estandarización y modelos, según lo observa Whistler el 30 de septiembre de 1868 en una carta a Fantin-Latour, se basan más sobre “repeticiones“ que en “contrastes“, descubrimiento de singular importancia entonces para el compositor.

Debussy utiliza elementos musicales del Lejano Oriente en “Pagodes“, una de las tres piezas típicas del autor que sin relación temática entre ellas componen “Estampes“, considerada la primera obra completa para piano estilísticamente madura y a la vez la primera con títulos poéticos. Sabemos que las pagodas son templos en forma de torre de varios pisos superpuestos que se van estrechando en la vertical hacia arriba. En la “Exposición Mundial“ de París 1889 y también en 1900 escuchó Debussy por primera vez una grupo “gamelan“ proveniente de Java, y de inmediato se sintió entusiasmado e inspirado por esta música que en Europa todavía no se conocía, y comenzó a integrar estos nuevos elementos musicales en su composición.

La orquesta “gamelan“ consta típicamente de una plantilla instrumental compuesta por diversos tipos de gongs, platillos metálicos y tambores. Su sistema tonal, al contrario del sistema tonal europeo divide la octava en cinco intervalos y no en ocho. Fundamentalmente se utilizan dos tipos de escalas: Slendro y Pelog que para el oído europeo se escuchan como escalas pentatónicas o tonales enteras. Típica es también su estructura musical: simplificando, podríamos describir este estilo diciendo que los instrumentos graves tocan tonos largos formando así un fundamento, los instrumentos centrales ejecutan figuraciones moderadas mientras que los instrumentos agudos realizan figuraciones ágiles y rápidas, y Debussy utiliza de forma consecuente estos elementos en “Pagodes“. En los primeros dos compases se puede reconocer ópticamente la forma de pagoda.

Las voces superiores en el transcurso del fragmento se van desarrollando en un movimiento linear de gran extensión sobre varias octavas hasta alcanzar así el final de la pieza. Debido al uso casi exclusivo de la pentatónica el trozo adquiere un carácter muy estático, carácter éste que se intensifica sobremanera por el uso de los repetidos ostinatos, es decir por las numerosas “repeticiones“ de los motivos.

También encontramos elementos musicales orientales en la obra de Puccini. Sus óperas “Madama Butterfly“ y “Turandot“ se destacan especialmente por ello.

El compositor nativo de Luca se interesa sobremanera sobre la técnica musical japonesa y desea ahondar sus conocimientos. La esposa del embajador de Japón, que en 1902 se encuentra en la vecina Viareggio le informa sobre la cultura nipona y además, le canta canciones de su país.

En Milán se encuentra con Sado Jacco cantante japonesa de tragedias a quien le pide que le recite diversos textos para así familiarizarse con el sonido del idioma, y también busca libros, partituras y gran cantidad de discos. Con gran paciencia se dedica a adquirir la técnica de esa difícil notación.

Podríamos suponer que la partitura de Butterfly desborda de melodías japonesas, pero no es así. Sólo utiliza seis melodías japonesas originales de las que toma algunos trozos. Así, p. ej. suena en los cornos y violines únicamente la segunda parte del himno nacional japonés a la entrada del Comisario imperial y del Oficial del registro civil en la boda de Cho-Cho-Sans. Un pasaje de la canción polular “Mi Príncipe“ aparece como tema del príncipe Yamadori, y Puccini cita brevemente un motivo sobre una canción japonesa de primavera en el postludio orquestal del primer acto, cuando Butterfly y Pinkerton entran en la casa. Para el oboe y violines emplea la melodía completa de la canción “Flor del Cerezo“, y hace cita original de la melodía popular “Nihon Bashi“ mientras los amigos felicitan a Butterfly y ella les advierte que a partir de ese momento se llama Madame F.B.Pinkerton. Por último, al principio del segundo acto una antigua melodía religiosa japonesa subraya la oración de Suzuki “Izagi, Izanami...“

Es realmente admirable con qué habilidad artística utiliza Puccini esos elementos orientales para crear un colorido local. Pero, ¿por qué suenan tantos pasajes de la partitura tan típicamente nipones?

Porque su forma se apoya en las particularidades de la música japonesa. Los contempóraneos de Puccini utilizan principalmente la escala tonal entera para producir el color sonoro exótico. Él mismo lo logra con éxito en el tema de Scarpia de su ópera “Tosca“, aunque en “Butterfly“ sin embargo, utiliza este recurso muy económicamente, p.ej. en la escena con el tío Bonzo en el primer acto. Pero casi siempre son la pentatónica y los característicos saltos en terceras menores los que logran el colorido oriental. A menudo utiliza también largos tonos de pedal y acordes paralelos que acentúan aún más esa especial atmósfera.

No podemos finalizar sin mencionar que además una instrumentación refinada logra dar el toque exótico final a esa magnífica composición. Puccini no utiliza la “flauta japonesa“ ni el típico “koto“ de cuerdas. Sólo campanas, gong y el metalofón le sirven para alcanzar el efecto, acompañados por una delicada y transparente instrumentación que atendiendo especialmente al sonido de los vientos, respaldan con éxito ese ambiente exótico.


EL PÓMULO EN MEDICINA CHINA - BAJAR VERSIÓN EN PDF

Revista Internacional de Acupuntura. Barcelona Junio - Septiembre 2009 Electra Peluffo

EL PÓMULO EN MEDICINA CHINA

Resumen: Para la medicina china el zigoma (pómulo) y sus variaciones de forma y color son un indicador clínico-diagnóstico y predictivo de salud/ enfermedad. Se estudian las menciones anátomofisiológicas y semiológicas que figuran en Nei Jing Suwen Lingshu. Palabras clave: Hueso. Zigoma. Pómulo. Textos clásicos de medicina china.

INTRODUCCIÓN y OBJETIVOS

La articulación témporomaxilar es importante en biomedicina, por lo que pensamos que repasar el contenido de los libros clásicos de la medicina china respecto al zigoma o cigoma, constituye una excelente herramienta de conocimiento anátomiofisiológico y semiológico. NeiJing SuWen LingShu1 proporciona la información sobre la que se basa este trabajo tomando en cuenta la importancia del papel de los huesos dentro de la morfofisiología de la medicina china. El capítulo 11 de Suwen2 completa la descripción de la organización corporal y explica, mencionándolos por una única vez, los qi heng zhi fu entrañas extraordinarias que poseen una actividad duradera, los órganos extraordinarios también llamados curiosos. Todas las demás menciones posteriores de los mismos en otros textos, son citas más o menos aproximadas de este capítulo de Suwen. Las extraordinarias 3 son entrañas fu que funcionan como órganos zang es decir de calidad yin ya que almacenan y no eliminan. Ellas son: cerebro nao, médula sui, hueso gu vasos sanguíneos xue mai vesícula biliar dan útero zi gong, grupo de seis vísceras que forman parejas yinyang en los tres niveles Cielo-Hombre-Tierra4 siguiendo una combinación arquetípica de agua-fuego. En el Cielo, símbolo del orden macro y microcósmico de la vida, se emparejan cerebro y médulas. El cerebro representa al fuego a través del corazón, sede de Shen espíritu, y al agua porque son los riñones los que producen las médulas. La Tierra reúne a huesos y mai-vasos. Suwen 23 dice que los huesos están gobernados por riñón agua; la osamenta constituye una estructura rígida y protectora que contiene a cerebro y médulas, a pulmón y corazón y a genitales internos y perdura después de la muerte como linaje genealógico que fundamenta al humano. El fuego proviene de mai (vasos/ sangre/ corazón) A nivel del Hombre, la vesícula fuego, entraña que gestiona los comienzos, las decisiones, se vincula a la gestación, y por tanto se une al útero, cuyas membranas protectoras son como el agua, fuente de cambios. Vesícula biliar y dinamismos de gestación (bao, otro término para útero) pertenecen al reino del hombre. El idioma chino es metafórico y así se utilizan las palabras, y de ahí dinamismos de gestación, porque no es sólo la fecundación uterina, el hombre también dispone de •f1bao no como órgano anatómico sino como función creadora. La vesícula decide, por tanto se ocupa de las gestaciones, físicas o espirituales. De estos seis órganos extraordinarios nos interesa ahora gu hueso, que se relaciona con la médula ósea, con la vertebral y con todo tejido contenido dentro de un hueso. Al referirse a gu los chinos consideran el hueso vivo y no al hueso aislado; el ideograma que lo representa dice del hueso con carne alrededor, porque trabaja gracias a su unión con músculos y tendones. La definición de hueso en los antiguos diccionarios chinos explica que es lo que se encuentra en las profundidades de la carne, el armazón del organismo, el tronco del árbol, y su función es protectora ( en la cabeza, en el tórax, en la pelvis) además de dinámica, porque permite el movimiento del cuerpo. La metáfora anátomofuncional indica que todo lo que fluye necesita una guía: las piedras dirigen las corrientes del río y el hueso, por su firmeza, es guía de líquidos, esencias, sangre, energía. El sinograma gu constituye también un radical base de otros caracteres, y en las grafías antiguas gu forma parte de sui médula. La relación entre hueso y médula se establece por el origen común en las esencias del riñón que producen médula, que a su vez nutre los huesos, son una pareja yinyang, lo interior y lo exterior, lo blando y lo duro que determinan la estructura del cuerpo, la duración natural de la vida. En el cuerpo humano se destacan varios huesos: gao gu hueso eminente, que es el que sobresale en la región mingmen puerta del destino, segunda vértebra lumbar. Otro es dazhui gran vértebra, la séptima cervical y también quan pómulo7 o arco zigomático formado por el zigoma y el hueso malar, región del punto ID 18 quan liao, donde se unen los tres meridianos tendinomusculares yang del pie y también tai yang y shao yang del brazo. Hay otras menciones de la zona del pómulo8: el hueso prominente debajo del ojo, también jia che gu (vehículo, soporte o transporte de los dientes) que se refiere a la articulación de la mandíbula, al área frente a la oreja que se corresponde con el punto E6. Se encuentra en NeiJing información anatómica y también clínica del zigoma, al que se considera la raíz de todos los huesos: sobresale y es el hueso más destacado antes de llegar al cráneo, sostiene al ojo y Ling Shu 46 9 nos dice que “en la cara, el pómulo nos da la proporción del esqueleto de todo el cuerpo”. El área del zigoma, con sus cambios de color clínicamente indica salud/ enfermedad. Suwen 32 10 dice que cuando su color es negruzco, diferente del color de la frente u otras partes de la cara, revela patología del riñón; si rojo informa de patología del corazón, porque el yang predomina debido a insuficiencia del agua del riñón ya que todo lo que dañe al riñón, especialmente el frío, repercutirá en los huesos y las médulas. El exceso de calor del bazo primero dará pesadez de cabeza y luego dolor en las mejillas y también en ambos mentones (ambas mandíbulas) Si el color rojizo se mueve de la mejilla hacia abajo del pómulo expresa gran congestión abdominal; si el color aparece por detrás del zigoma habla de dolor en hipocondrios y por encima de él, patología a nivel del diafragma. Suwen 4211 describe el viento en el riñón que se revela entre otros síntomas por el cutis negro como el carbón, especialmente sobre las mejillas. Ling Shu 4912 cuando explica la semiología de las enfermedades relacionadas con las 4 extremidades señala al pómulo como referencia del hombro, y ya vimos que bajo el zigoma se reúnen TR e ID. La zona del centro de la mejilla se asocia a patología del intestino grueso y por debajo del pómulo (enfermedades del riñón) se reflejan también padecimientos de la región umbilical. La prominencia y tamaño del pómulo son indicativos de la fortaleza del individuo, de su constitución natural: Lingshu 613 explica que cuando el cuerpo físico es sólido y el pómulo no se destaca, es porque el esqueleto es pequeño y una persona con esqueleto pequeño fallecerá joven. La observación de la cara puede indicarnos cuánto tiempo vivirá un individuo porque si los huesos que rodean la oreja son planos y hundidos y no llegan al músculo delante de la oreja, fallecerá antes de los 30 años.

CONCLUSIONES

Es importante conocer los datos semiológicos que nos brinda la observación clínica para diseñar un pronóstico y un tratamiento en la práctica y para ello los textos clásicos de la medicina china constituyen una fuente constante de información minuciosa sobre el enfoque de la salud y enfermedad. Su lectura y estudio están en la base de la formación profesional de los médicos tanto en Asia como en Europa. A diferencia de los libros clásicos de la medicina occidental coetáneos con los chinos que aquí mencionamos y cuya respetuosa lectura queda relegada al historiador de la medicina o a aquél culturalmente interesado, los textos de la Antigüedad china son herramienta cotidiana con la que se forman las nuevas generaciones de profesionales de la salud. Los datos y referencias que esos libros nos brindan constituyen una excelente guía para la práctica clínica y se destacan a mi parecer porque explican las bases teóricas conceptuales de la medicina china que no ha perdido las referencias filosóficas en que se basa. BIBLIOGRAFÍA

(1 ) Unschuld, P. Huang Di Nei Jing Su Wen. Nature, Knowledge, Imaginery in an Ancient Chinese Medical Text. University of California Press. Berkeley Los Angeles London 2003.

(2) Larre, Claude. Rochat de la Vallée. Su Wen Les 11 Premiers Traités. Maisonneuve. France 1993.

(3) Peluffo, Electra. Apuntes de Medicina China. Miraguano Ediciones. Madrid 2003

(4) Kespi, Jean-Marc. L’Homme et ses Symboles en Médecine Traditionnelle Chinoise. Albin Michel. Paris 2002.

(5) Larre, Claude. Rochat de la Vallée, E. The Extraordinary Fu . Monkey Press London 2003

(6) Larre, Claude. Rochat de la Vallée. Su Wen Les 11 Premiers Traités. Maisonneuve. France 1993. EL PÓMULO EN MEDICINA CHINA - Pag. 2

(7) Larre, Claude. Rochat de la Vallée, E. The Extraordinary Fu . Monkey Press London 2003

(8) Wiseman, Nigel. Feng, Ye. A Practical Dictionary of Chinese Medicine. Paradigm Publications. Brookline Massachusetts 1998

(9) Lingshu, (Eje Espiritual) versión de García, Julio. JGEdiciones. Madrid 2002

(10) Suwen (Preguntas Sencillas), versión de García, Julio. JGEdiciones. Madrid 2005

(11) Idem

(12) Lingshu (Eje Espirutal), versión de García, Julio. JGEdiciones. Madrid 2002

(13) Idem

ZHUANG Zi, EL VACÍO, MINGMEN, TANZHONG - BAJAR VERSIÓN EN PDF

Universidad de Valencia. Master Acupuntura 2º Foro FEIAP. Valencia. Septiembre 2008

RESUMEN

En medicina china, el constante y silencioso flujo de las energías indica la salud del cuerpomente. Una de las variantes del fluir energético surge de la relación entre la noción funcional de vacío (representada por más de un sinograma) y dos espacios anatómicos, mingmen y tanzhong cuya existencia sugiere Zhuang Zi en Qiwulun segundo capítulo de su obra. Este trabajo estudia los términos de esa relación a partir de la descripción de la siesta de Nan Guo Zi Qi quien en su respiración armoniosa mueve energías. Dado que los chinos admiten como realidad fundamental los hálitos y sus dinamismos, el vacío jamás carecerá de energías tan armónicamente equilibradas que se hacen imperceptibles....de nuevo el vacío.

1. QIWULUN de ZHUANG ZI [1]


ZHUANG ZI


Nan Guo Zi Qi.

Sabemos que tanto en la cultura griega clásica como en la china de la Antigüedad la medicina era parte de la filosofía de la que obtenía muchos de sus fundamentos teóricos. Así, los sabios pensadores al ocuparse de la naturaleza incluían el estudio del cuerpo humano en salud y enfermedad, enlazando en sus concepciones los diferentes elementos del universo. Es habitual que textos clásicos chinos (filosóficos, literarios, históricos, técnicos) aborden temas directamente vinculados al cuerpo humano y sus funciones, a la medicina en todo caso, o que al ser interpretados se pueda obtener de ellos nociones aplicables a cuestiones médicas. Y para ello y en este caso, viene en mi ayuda Zhuang Zi cuya obra refleja la apretada relación que los pensadores de la época mantenían con la concepción de la naturaleza, y por tanto, con el hombre. Son numerosas las menciones a veces simbólicas, otras metafóricas y también directas producto de observaciones sobre fenómenos naturales o detalles geográficos que vinculadas a características morfofisiológicas del hombre o a sus modalidades emocionales-morales, permiten aplicar sus conceptos a contenidos de medicina china. De los capítulos interiores, reputados como auténticos, destaco aquí el segundo Qiwulun que me permite estudiar el concepto de vacío (que también concibieron los griegos más o menos coetáneos de Zhuang Zi) vacío necesario para los dinamismos energéticos del cuerpo y así explicar la funcionalidad de los espacios mingmen y tanzhong.

Las traducciones del Zhuangzi muestran su sensibilidad ante la sutileza del sentido en el idioma y de la belleza del lenguaje y en nombre de nuestra lógica que seguramente no es la de él, no se puede encerrar sus textos en una horma fija, por lo que las traslaciones del título de este capítulo de Zhuang Zi a nuestra lengua difieren según los traductores. Así en esta redacción nos valdremos de diversas versiones según convenga para la comprensión del texto, nos sirven todas las traducciones, ya que sin ignorar los sentidos de qiwulun, reflexionamos sobre cuál de ellos en cada momento nos ayuda en nuestro trabajo. A las características del idioma chino se agregan las características del autor, filósofo y poeta. Qi tiene el sentido de igual, del mismo rango, igualar, poner de acuerdo... Wu es objeto, todo lo captable como real. Lun disertación, reunir textos para compararlos, meditarlos, desarrollarlos [2]. Así según una versión, el capítulo se intitula “todo vuelve a lo mismo” por su cercanía con la doctrina de Lao Zi II, que sostiene que todo vuelve a lo mismo cuando alcanza la unidad de donde todo procede.

2. VACÍO

Zhuang Zi al describir la siesta de su personaje Nan Guo Zi Qi sugiere la existencia de mingmen y tanzhong a través de la noción taoísta de que lo sin forma puede adquirirla a través de los movimientos de los hálitos en esas zonas funcionales que, sin organicidad, procesan una alta carga de energía. Nan Guo Zi Qi dormitaba en estado casi extático, y su discípulo, Yen Cheng Zi Yu contemplaba la escena inquieto porque no reconocía en el que siesteaba al mismo de la víspera; seguramente era su maestro pero no en el estado habitual que Yen conocía. Zi Qi con la espalda (yang) apoyada en un escabel adosado a tierra (yin) y el vientre-pecho (yin) recibiendo la luz y calor del sol (yang) respiraba plácidamente, emitiendo un leve soplido que probaba que estaba vivo.

Existe un espacio entre estos dos referentes orgánicos (espalda/ pecho-vientre) por donde pueden fluir hálitos sutiles, energías. Sigo a Schatz et al [3] cuando explican que exhalar un soplo ligero se expresa con el ideograma xu que privado de su parte derecha kou (boca) se lee también xu pero con el significado de vacío. Este sinograma es uno de los que se usan en textos médicos para expresar vacío en el sentido de espacio de circulación: arriba dibuja una superficie sin cultivar, desnuda, que favorece el paso del viento, la circulación de hálitos entre cielo y tierra; la parte inferior presenta pequeños brotes en la superficie del suelo que son minúsculos ya que importa la falta de obstáculos. Los soplos regulares, silenciosos, tranquilos representados por la respiración de Zi Qi, al circular aprovechan el vacío del organismo para concebir vida, crearla con su movimiento y también mantenerla activa. Otro ideograma para expresar vacío es chong que tiene a la izquierda el elemento semántico del agua lo que habla del paso del fluido por excelencia, constituyente base de la vida. Y a la derecha figura zhong diana cuadrada que indica que ese fluido es captado con fuerza, con acierto, flecha que da en el blanco. Y por último el vacío kong fonéticamente muy sonoro, como de retumbo en un sitio hueco, vacío, el de la bóveda celeste, donde se mueven los hálitos universales y que Tao Te King V, asemeja a un fuelle nunca exhausto [4].

Entre nosotros, actualmente, vacío es casi sinónimo de nada, poco dice la noción de vacío a un espíritu occidental y en todo caso le dice negativamente. Para los chinos si algo está vacío es porque lo que había ya no está o el sitio está lleno de algo imperceptible, o que vaciado queda a la espera de ser traspasado o llenado. Naturalmente es difícil en nuestro idioma encontrar otro término sugestivo que pueda sustituir a la palabra vacío, sobre todo para los significados más abstractos. El vacío significa inane (vacío, desocupado) como Lucrecio [5] nombraba al vacío: «namque est in rebus inane»(“pues dentro de las cosas existe el vacío”) y también intacto «Quopropter locus est intactus inane vacans que... »: “Así pues, existe un espacio impalpable, imperceptible, inocupado, vacío…” intactus: intacto, ileso, no sometido, virgen. Pero realmente, ¿está el envase vacío? Pensemos que Demócrito imaginó el vacío como aquello que permite el movimiento entre los átomos, y también su reposo. Los hálitos yinyang para formar una corriente armoniosa, equilibrada, deben fluir sin chirridos en el espacio –vacío- para ello determinado, eso les permite la interrelación dinámica. Este fluir acabado es la salud, es decir, no es ausencia sino paso tranquilo y regular de energías en el organismo. Quien está sano no percibe síntomas, pero cuando aparece la desarmonía- enfermedad, se hace consciente del desequilibrio. Una explicación muy simple de la presencia y función del vacío la da el vuelo de la cometa que con su cuerpo, al frenar el viento, crea al otro lado un vacío que la impulsa hacia arriba. Una serie de funciones orgánicas en lo cotidiano presuponen el vacío, concepto que me sirve para comprender la circulación de la sangre: cada sístole impulsa un contenido en un continente que, vaciado, espera (diástole); el espacio pleural (virtual) aprovecha el vacío creado por su presión negativa para cooperar en el retorno sanguíneo y linfático; el apetito aparece cuando al evacuar el recto, el estómago tiene sitio para más, y tantas otras actividades de nuestra fisiología. China otorga especial resonancia al vacío generacional, fértil para la relación entre abuelo y nieto. El vacío entre padre e hijo es escaso, sobre todo en la juventud de ambos, están muy cerca, es mucho mayor el que hay entre abuelo y nieto. Lo que se diga entre abuelo y nieto [6] resuena de manera distinta, vacío creativo que permite dinamismos. Los pensadores griegos participaban de este concepto. Recordemos a Heráclito que hablaba de opuestos [7] que se convertían en otro por su mutua convertibilidad: despierto/ dormido por ejemplo y joven/ viejo. Esto último no parece reconvertible aunque Heráclito lo menciona porque comparte la idea griega de que el nieto es la continuación de la estirpe familiar y por eso se daba al nieto primogénito el nombre del abuelo. Ya vemos que la vacuidad no es de ninguna manera ausencia, o algo que no exista, sino todo lo contrario aunque a veces no sepamos percibir el contenido. Recordemos como ejemplo que el balón de juegos muy populares no contiene nada, está vacío, aunque posee la eficacia propia de la vacuidad: no llega a agotarse nunca.

Veamos la fértil concepción griega de las ideas de átomo y vacío que postuló teorías muy avanzadas para la época, coetánea aproximadamente de los escritos de Zhuang Zi. Occidente tardó más de veinte centurias, desde el siglo V a.n.e hasta el XVII n.e. hasta aceptar las teorías atómicas de Leucipo y su discípulo Demócrito. Ambos filósofos tratan de explicar la realidad basándose en una forma diferente de concebir el Ser y el No Ser. Lo que es es corpóreo, esto afirma la identidad entre Ser y corporeidad y Demócrito considera perfectamente posible la pluralidad del ser con idénticas características que el uno, es decir los atomistas concebían la existencia de una única materia original esparcida en infinitas partículas separadas (por el vacío) partículas -átomos- que se agrupan o separan al azar, por fuerzas mecánicas, pero no en mezcla, sino en relación de contigüidad [8]. Porque lo que separa las unidades pequeñísimas de este ser así distribuido en átomos es el vacío, que convive con la materia. El vacío no es porque no es corpóreo, pero al mismo tiempo no deja de haberlo. El vacío es un no-ser relativo al ser que son los átomos, y como vacío hay, disfruta del mismo derecho que lo pleno. El movimiento era un hecho normal y lo que posibilitaba el movimiento era el vacío y con eso ya estaba explicado por qué se mueven los objetos y también por qué no se mueven. Es un proceso constante que origina multitud de mundos distintos dado que los átomos son infinitos en su número, y por tanto no hay motivo para que formen un mundo único. Demócrito había llegado a concluir que convencionalmente se habla de color, de lo dulce, lo claro, pero en la realidad sólo hay átomos y vacío. Para el tiempo de Demócrito se aceptaba la idea del hombre como microcosmos pero no en el sentido chino del hombre como reflejo de lo circundante sino como antropocentrismo, cuando la cosmología y sus variaciones (viento, luz, calor, noche, lluvia, estaciones) son tomadas para explicar sus influencias sobre la salud.

En su Fragmento 9 sostiene Demócrito: “nosotros en realidad no conocemos nada verdadero, sino los cambios que se producen según la disposición del cuerpo y de lo que en él se introduce o le ofrece resistencia”. Pensamiento compartible con otro equivalente oriental. En China, el vacío, noción muy cultivada por los taoístas, yace en el centro, en lo más íntimo, en el lugar en que surgen las fuerzas vitales y se procesan armónicamente, es decir el centro como origen, por tanto también el vacío, el espacio vacío que no es sino energía. La idea de espacio vacío se comparte en su abstracción entre griegos y chinos aun cuando para los chinos es una concepción más dinámica y amplia que la mecanicista griega, que fue útil para sus fines. Sabemos que el pensamiento chino se vale de la complementariedad por lo que para hablar de vacío hay que considerar la plenitud, su opuesto en el yinyang. Los pares de antónimos establecen una forma de pensamiento no disyuntivo dualista, sino ternario porque el soplo circula uniendo ambos términos. La relación creativa es el tercer miembro. Por eso escribimos yinyang y no yin/yang, la barra (occidental) sugiere oposición excluyente. Y al respecto y sin salirnos de Qiwulun, el discípulo Yancheng pregunta al Maestro ya despierto, cómo pudo convertir su cuerpo en un tronco seco (yin) y su mente en cenizas muertas (yang) y la respuesta indica que esto es posible en la pérdida del yo individual en beneficio del yo universal. Ziqi gracias al éxtasis, logra penetrar el vacío que no es sino una metáfora del Dao [9].



3. MINGMEN y TANZHONG

Hablamos aquí de dos espacios que en la cavidad tóracoabdominal procesan hálitos: mingmen, “puerta de la vida o del destino”, situado entre los dos riñones a la altura de la segunda vértebra lumbar, residencia de la energía original yuanqi con capacidad generativa de un nuevo ser; y tanzhong ”centro del pecho”, que ocupa una posición equivalente al anterior en la parte alta de la cavidad esplácnica, entre los dos pulmones. En la constante búsqueda de la armonía yinyang necesaria a la función, se atribuye la tarea de mingmen (no hay órgano) sólo al riñón derecho yang, hormonal, y no al riñón izquierdo yin, urinario. En mingmen reside yuan, la fuente, el origen de cada ser humano y de ahí que sea una región donde las energías, muy móviles, se transforman, evolucionan. Puerta de la vida, es decir la vida y sus actividades dependen de mingmen y de la dinámica de qi (energías) en el área entre los riñones. Dumai 4 es el punto de acupuntura mingmen. La imagen abajo explica el campo vibratorio entre riñones [10], donde queda claro el eje energético que vincula mingmen con tanzhong.

La constante interrelación entre teoría y práctica se manifiesta, por ejemplo, en las posiciones del Tai Ji Quan, en el ejercicio de atrapar la bola de energía que abarca desde el área periumbilical hasta el tórax sobre la zona esternal [11].

A tanzhong “en medio del pecho”, se accede a través del punto de acupuntura renmai 17, importante lugar de intercambio energético y de resonancia del corazón entre 2º, 3º y 4º espacios intercostales, área cubierta por tres puntos de acupuntura: RM 17, 18 y 19 que desde el centro del esternón se relacionan con los grandes vasos arteriales, venosos y linfáticos. Por tanzhong pasa zongqi a energía ancestral que media entre la estirpe genética de la que provenimos y el ser singular que cada uno somos, energía que también se conoce como energía torácica pues se almacena en el centro del tórax, centro que no es otro que tanzhong . Estamos aquí ante las zonas donde se procesan yuanqi y zongqi, energías biológicas iniciales, fundamentales. Tanzhong, por otro nombre shanzhong centro o mar de la energía superior, también tiene el significado de recipiente con grasa (tan) que huele. shan significa ”olor de carnero”. La grasa tan tanto en forma de colesterol como de linfa y también los tejidos membranosos (peritoneo, aponeurosis, pleuras) suelen tener olor fuerte y particular y es el mediastino una importante encrucijada de elementos orgánicos, membranas y linfáticos. En Suwen [12] se explica que: “El sistema hepático es la oficina del General, planear es su producto. La vesícula es la oficina de los justos correctores (jueces) que emiten decisiones. Shanzhong es el ministro consejero que comanda el despacho y trasmisión de los mensajes de felicidad del monarca”. Estos dos espacios -sin organicidad pero imprescindibles- son simétricos tanzhong entre los dos pulmones y mingmen entre los dos riñones, sólo funcionales, con gran carga energética móvil, uno en el tórax y otro en el vientre, justamente el paralelismo de los dos sitios que se destacan al contemplar la descripción de la siesta de Zi Qi que nos relata Zhuang Zi en su Qiwulun aceptando aquí por adecuada a este punto del trabajo la traducción “la nivelación que vuelve a las cosas equivalentes” [13]. Mingmen es la concepción de una función abstracta gobernada por el movimiento fuego y sin correspondiente orgánico. Es una “presencia” que se justifica por su acción, sin organicidad precisa y sin equivalente en conceptos anatómicos o fisiológicos de medicina occidental. Es el lugar donde habita yuan, principio, fuente, origen energético del ser humano en la concepción de la que un nuevo ser emerge del caos. yuan [14] significa original, primeramente, bruto, como un manantial que brota en la montaña. ming significa orden, destino, el orden que configura la vida del hombre, el que diseña el destino de cada energía y de todas ellas. Men es puerta[15]. En realidad mingmen es el recuerdo arcaico del cielo anterior en el posterior y ese recuerdo equivale topográficamente al ombligo que es el sitio por donde el feto absorbe el soplo que nutre su cuerpo [16]. Chongmai (alcanzar, lograr, encrucijada) meridiano que nace en la pequeña pelvis junto con otros dos meridianos dumai y renmai y que son descritos conjuntamente con una imagen de la naturaleza vegetal: un tronco y tres ramas que unidos administran weiqi, la energía defensiva que protege abdomen, tórax, espalda. Pero además chongmai como eje vertical está unido a daimai que se fija a él transversalmente quedando así ambos adosados a la columna vertebral. Tenemos así a cuatro meridianos extraordinarios que transcurren por el tronco y la cabeza. Recordemos que esta zona de la pequeña pelvis que los reúne es la que se menciona en el Zhuangzi como espacio de libre flujo de energías representado en la siesta de Nan Guo Zi Qi.

Tanzhong, centro del pecho (en el centro del pecho) es simétrico de mingmen, puerta de la vida (en el centro del abdomen) Esto se relaciona claramente con el concepto taoísta del vacío que es lo que permite los flujos e intercambios energéticos y así cuando el cielo y la tierra transfieren sus esencias más delicadas para que surja un nuevo ser, hay una nueva realidad biológica en un desarrollo establecido. Para la Embriología – ciencia que brinda el esquema del funcionamiento de la vida- la concepción es el comienzo donde biológicamente el cuerpo se acompaña del desarrollo simultáneo de un movimiento psíquico; a ningún chino se le ocurrirá separar el alma del cuerpo, o al hombre del universo o al adulto de su vida intrauterina. Con naturalidad, sin complicaciones, el cuerpo es el yo, el propio yo [17].

Recordemos la descripción en China de caos-cosmos a través de la existencia de dos cielos que muestran los modelos del universo. Mingmen pertenece al cielo anterior (previo), el de antes del origen-concepción donde yacen estáticamente todos los materiales cósmicos o energías innatas esenciales (cielo, tierra, agua, fuego) luego utilizados en la creación-concepción. De ello resulta que la relación entre riñón y mingmen es la del agua con el fuego, elementos opuestos pero complementarios, que se necesitan e interinfluencian mutuamente y que son el origen de yinyang (agua y fuego) La fuerza y la capacidad vitales dependen de los dos riñones que son el asiento de la sabiduría, de la voluntad y de la función reproductiva. Mingmen es una región, un sitio entre los dos riñones donde se encuentra el principio de conservación y preservación de jing esencia vital y de•qi energía innata. La combinación de ambas compone un firme organizador embriológico, donde el corazón (fuego) y los riñones (agua) constituyen un eje sobre el que gira la génesis del individuo, en la que participa la sutil energía original yuan, tanto mental por estar ligada al corazón, como hereditaria a través de los riñones y mingmen [18]. Tradicionalmente los riñones constituyen el lugar de reunión de yin yang auténticos, o lo que es lo mismo del agua y el fuego (arquetípicos) previos a la concepción.

Mingmen no es un órgano sino un campo de fuerza para la vida, el sitio donde reside la carga hereditaria que asegurará el desarrollo del individuo desde la concepción hasta su final, es la sede de los hálitos originales (yuanqi) donde se conjugan yin yang primigenios, y que se materializa para los tratamientos en Dumai 4. Del Qiwulun rescatamos la descripción del movimiento universal de las energías, que nos explican también los dinamismos de los dos espacios del cuerpo que nos ocupan aquí y aunque es ese capítulo del Zhuang Zi el que inspira este trabajo, también en el tercero, llamado Yangshengzhu “Nutrir el Principio Vital” se utiliza la noción de vacío en función de anatomía: el cocinero DGing despieza un buey aprovechando los intersticios (el vacío) que existe entre los componentes del cuerpo de la res [19]. Si no hubiera intersticios entre las partes -cualesquiera- no habría movimiento. El mundo del pensamiento chino, ya sea técnico, literario, filosófico, proporciona conceptos útiles a diversas ramas del saber, entre ellas la medicina, y el proceso resulta muy fértil ya que se conserva en la actualidad la posibilidad de interpretaciones válidas de antiguos textos para aplicarlos al moderno reflexionar ayudándonos así en la comprensión de aquello que nos interesa en nuestro quehacer.

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[4] Tao Te King. Versión Anne-Hélène Suarez.1998 Ediciones Siruela. Madrid : 39
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[6] Sanpedro José Luis. 2006 La Sonrisa Etrusca. debols!llo. Barcelona
[7] Bernabé, A.2001De Tales a Demócrito, Fragmentos Presocráticos. Alianza Editorial. Madrid : 123
[8] Bernabé, A.2001 De Tales a Demócrito, Fragmentos Presocráticos. Alianza Editorial. Madrid : 277
[9] Zhuang Zi 1998 Los Capítulos Interiores. Versión de González España,P. y Pastor-Ferrer J.C. Trotta. Madrid.
[10] Qu Lifang Mingmen Observing The Gate of Life in Qigong State. JCM.Nº 40 Sept.1992 : 21-22
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[18] Schatz ,J. Larre,C. Rochat de la Vallée,E. 1994 Aperçus de Médecine Chinoise Traditionnelle Desclée de Brouwer Paris : 188
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